Fundación y primeros años (1874-1930)
La Comparsa de Garibaldinos tiene su origen en el año 1874, en un momento de expansión económica para la localidad de Sax. Su fundación se enmarca en el contexto de los movimientos liberales y republicanos que recorrieron Europa durante el siglo XIX, con figuras como Giuseppe Garibaldi como referentes ideológicos y simbólicos. Esta influencia se refleja no solo en el nombre y estética de la Comparsa, sino también en su espíritu progresista y participativo.
Durante sus primeras décadas, la Comparsa creció al abrigo de las nuevas familias que llegaban a Sax para trabajar en la agricultura y la producción vinícola. Aunque la documentación es escasa, las primeras fotografías del siglo XX nos permiten identificar a capitanes, pajes y festeros garibaldinos, reflejando una estructura ya consolidada y una fuerte vinculación con la identidad local.
El resurgir (1931-1974)
La proclamación de la Segunda República en 1931 supuso el inicio de un periodo de inestabilidad para la Comparsa. Entre los años 1932 y 1934, la asociación dejó de participar en las fiestas, y no fue hasta 1935 cuando, con apenas 15 socios, volvió a las calles. Esta frágil recuperación se vio interrumpida por el estallido de la Guerra Civil en 1936, que marcaría profundamente la vida social y festiva del país.
A pesar de las dificultades, las décadas posteriores estuvieron marcadas por una lenta pero constante revitalización. La década de 1970 trajo consigo una modernización interna decisiva. La incorporación de la mujer en la Fiesta, con la aparición de la escuadra de majorettes y la creación de un nuevo traje femenino que se mantendría hasta 1990.
Democratización (1975-1999)
Con la llegada de la democracia y la promulgación de la Constitución Española en 1978, la Comparsa se reorganiza jurídicamente y se legaliza como asociación en 1979, elaborando sus primeros estatutos. Este periodo de estabilidad durante las dos últimas décadas del siglo XX, propiciará que la Comparsa experimente un notable crecimiento, lo cual requirió la reestructuración de su organización interna. Entre los principales cambios se incluye el aumento del número de bandas de música, la creación de diferentes sedes sociales, la incorporación de delegados y la adaptación del sistema de cuotas.
Garibaldinos del siglo XXI (2000-2024)
El siglo XXI se presenta como una etapa de estabilidad y consolidación para la Comparsa de Garibaldinos. Se mantiene el número de socios, se refuerzan las tradiciones ya asentadas como la recogida de la música el día 31. Al mismo tiempo, se fortalece el entramado colectivo mediante la edición de una revista interna y la ampliación del patrimonio musical propio. Además, se observa un notable incremento en la participación social de sus miembros. Los actos se extienden a lo largo de todo el año e incluyen comidas, almuerzos, cenas, concursos y encuentros que fomentan la cohesión interna y el sentimiento de comunidad.
En el año 2024, los Garibaldinos celebraron su 150 aniversario con un amplio programa de actos que incluyó un simposio histórico, un desfile con trajes representativos de diferentes épocas, conciertos de música festera, la bendición de una nueva bandera y la grabación de un documental titulado “Garibaldinos, 150 años haciendo historia”. El aniversario incluso tuvo repercusión nacional gracias a un cupón de la ONCE dedicado a la comparsa.
Hoy, los Garibaldinos no son solo una Comparsa de Moros y Cristianos: son también un símbolo de la capacidad de una comunidad para mantener viva su memoria, sus tradiciones y su espíritu de unión. Con más de un siglo y medio de historia, sus banderas, sus pasodobles y sus desfiles siguen transmitiendo a cada generación el mismo mensaje que inspiró a sus fundadores en 1874: la fuerza de la libertad, el compromiso con el pueblo y el orgullo de ser parte de la historia de Sax.