Local Social

Local Social

En marzo de 1990 la Comparsa adquirió la que hoy es su casa social, un proyecto largamente esperado que, tras una intensa reforma y adaptación del edificio, culminó con su inauguración el 31 de enero de 1991. Desde ese momento, esta sede se convirtió en el corazón de la actividad festera, un lugar de encuentro, convivencia y recuerdo para todos sus componentes.

La casa está situada en la plaza de la Constitución, número 5, un enclave privilegiado de la localidad, con una relevancia histórica que se remonta ya al siglo XVI. Aunque la construcción actual pertenece a las últimas décadas del siglo XIX. La casa conserva importantes elementos de valor histórico y artístico. Destaca especialmente la puerta de entrada, labrada en madera por Pedro Estevan Alpañés, el célebre «Maestro Requinto», quien además de ser una figura fundamental de la música sajeña fue también un notable ebanista, autor de diversas puertas y trabajos de carpintería que todavía se conservan en Sax. Completan este valioso conjunto los suelos de mosaico Nolla de la primera planta, testimonio de la calidad constructiva y el refinamiento decorativo del inmueble.

La llegada a esta sede fue el resultado de un proceso iniciado años atrás con la búsqueda de un espacio propio. En la asamblea celebrada el 18 de octubre de 1971 se informó de la firma de la escritura de compra del local situado en la plaza Cervantes, número 12. Aquel primer inmueble propiedad de la Comparsa fue inaugurado el 15 de abril de 1972 y supuso un paso fundamental en la consolidación de la entidad.

Al igual que ocurrió años después con la adquisición de la casa de la plaza de la Constitución, la compra de aquel primer local fue posible gracias al esfuerzo, la ilusión y el compromiso de los socios. Antes de disponer de locales propios, las asambleas y reuniones se celebraban en domicilios particulares, principalmente en casa de los presidentes, hasta que la Comparsa pudo contar con espacios propios donde desarrollar su actividad.

Con el paso de los años, la casa social ha ido adaptándose a las necesidades de la Comparsa mediante diferentes actuaciones y reformas que han permitido conservarla y mejorar sus instalaciones. Entre ellas destaca la construcción de la cocina en el año 2013, una mejora largamente deseada que supuso un importante avance para la organización de actos y convivencias. En 2022 se llevó a cabo la restauración la antigua cubierta de teja árabe, poniendo así fin al problema de filtraciones que se venía arrastrando y recuperando un elemento característico del edificio. Ese mismo año se acometió la remodelación de la fachada, renovando la imagen exterior de la sede sin perder su esencia histórica.

El edificio se distribuye en varias plantas, cada una de ellas con una función propia dentro de la vida diaria de la Comparsa. La planta baja alberga la oficina, la sala de reuniones, sótano, los aseos, el patio y la barra, espacios destinados a la gestión, organización y convivencia de los festeros durante todo el año.

La primera planta está formada por los salones-comedor, la cocina, el aseo, el cuarto de material y el archivo. Esta planta tiene además un papel destacado durante las fiestas, ya que está destinada al uso de las capitanías en los días grandes de la Comparsa, del 1 al 5 de febrero, convirtiéndose en un espacio de convivencia y preparación para quienes ostentan la representación festera.

La última planta, un espacio que tradicionalmente formaba parte de la estructura original del edificio, ha sido adaptada para acoger las habitaciones destinadas a los músicos durante las fiestas. Esta zona dispone además de aseos, cocina y salón-comedor, ofreciendo un espacio cómodo y funcional para su estancia y convirtiéndose en un lugar de acogida y convivencia durante los días festivos.

La actual casa social representa, por tanto, mucho más que un edificio: es el resultado del esfuerzo colectivo de sus socios. Sus habitaciones, salones y rincones guardan recuerdos, celebraciones y vivencias que forman parte de la historia de la Comparsa, manteniendo vivo el espíritu de unión y tradición que la ha acompañado desde sus orígenes.